He logrado encariñarme tanto en tan poco tiempo de nuevo. No se si aquella petición sigue siendo la correcta, si lo mejor para nosotros, para el bebé es alejarnos de aquello que estamos construyendo lentamente con los que nos rodean.
Se de sobra que no soy la misma chica de hace un año, soy fuerte o al menos me esfuerzo por creerlo y hacer que los demás lo crean, pero no estoy segura de que mi corazón soporte esa clase de dolor una vez más.
¿Qué debo hacer?
No solo estaré alejandome yo, esa petición me parece un tanto egoista. ¿Para el bienestar del bebé? No sé, ¿Será? Realmente no dudo que el ambiente propicio para su desarrollo sea lejos de tanta violencia, de tanta inseguridad, de tantas cosas. Aveces siento que simplemente estoy sobreprotegiendo al pequeño que crece cada día, poco a poco, en mi vientre.
Tal vez, después de todo, permanecer aquí no sea tan malo.
Dejar que las personas que se han ido convirtiendo especiales le muestren su amor, su cariño.
Nosotras podemos amarlo igual en cualquier lado, pero sigo dudando. Mi corazón me advierte que hay algo que no está bien pero no se qué es. ¿Será esta decisión tan precipitada?
